28°C
Viernes 06 de diciembre de 2019

De aquellos nazis a estos fascistas

Fuente Aumentar Fuente Disminuir Fuente
De aquellos nazis a estos fascistasDe aquellos nazis a estos fascistasEl mismo odio que la acechó de chica la obliga hoy, a los 89 años, a vivir con custodia.

Fue un encuentro histórico. Entre muchas otras razones, porque se presume el último en su tipo. Sentada en su silla de ruedas, bañada en lágrimas, una anciana griega de 92 años asistió ocho días atrás al acto que le permitirá, ahora sí, morir en paz. Una a una desfilaron ante ella cuarenta personas de distintas edades, congregadas en esa ceremonia irrepetible para agradecerle sus propias vidas. No exageraban.

Ellos, los descendientes de un grupo de hermanos israelíes a los que, más de 75 años atrás, Melpomeni Dina salvó de las garras de los nazis, lo tienen muy claro. Ritual corriente alguna vez en el memorial del Holocausto Yad Vashem en Israel, el paso del tiempo y el consiguiente envejecimiento de quienes vivieron en los años de la Segunda Guerra hacen que no vaya a haber ya más encuentros como el de Dina, los hermanos Yossi Mor, de 77 años, y Sarah Yanai, de 86, y sus familias. Pero lo central es una historia que ilumina lo mejor de la condición humana.

Los Mordechai vivían en Veria, al norte de Grecia, atendiendo su negocio de ropa. Miriam, la mujer, daba también clases de costura. A esas clases asistía Efthimia Gianopoulou, que vivía en la zona junto a sus dos hermanas menores, Bithleem y Dina, huérfanas de padre y madre. Como Efthimia no tenía dinero para las lecciones, Mari se las impartía gratis.

Cuando la persecución nazi llegó a su país, las tres adolescentes alojaron a los siete miembros de la familia Mordechai en el monoambiente en que vivían, compartiendo con ellos sus raciones de comida y explotando un terreno que tenían para conseguir más alimento. Muchos recuerdan a Bithleem cargando en su espalda un saco de comida para 10 personas. Cuando uno de los chiquitos enfermó y murió, y alguien delató el paradero de los Mordechai, las hermanas, arriesgando su vida una vez más, trasladaron al resto de la familia a las montañas de Vermio. Allí permanecieron escondidos hasta el fin de la guerra, cuando marcharon a Israel. Se calcula que entre 60 mil y 70 mil judíos murieron en Grecia durante el Holocausto.
Liliana Segré conoció en primera persona el horror de Auschwitz.

Huérfana de madre antes del año de vida, se crió con su papá y sus abuelos paternos. Cuando la persecución se ensañó con los judíos italianos, el hombre la escondió en casa de amigos. Tenía 13 años cuando intentó huir a Suiza con su padre y dos primos: los rechazaron, y al día siguiente fue detenida por grupos fascistas. Al cabo la deportaron a Auschwitz. Allí vio a su padre por última vez, cuando debió soltar su mano apenas llegados al campo. Poco después sería el turno de los abuelos con los que se había criado.

El 1 de mayo de 1945, casi un año y medio después de haber ingresado, con el número 75190 tatuado en su piel, el Ejército Rojo la liberó del campo de Melchow, al que había sido derivada. Los registros indican que de los 776 chicos italianos menores de 14 años enviados a Auchwitz sólo lograron sobrevivir 35. Liliana fue una de ellos. Lo único que quedó en pie de su familia fueron sus abuelos maternos. Nada sería sencillo.

“Fue muy difícil para mis parientes vivir con un animal herido como yo: una niña pequeña regresada del infierno, que decía ser mansa y resignada. Pronto aprendí a guardar mis recuerdos trágicos y mi profunda tristeza por mí.

Nadie me entendía, era yo quien tenía que adaptarme a un mundo que quería olvidar...”, diría. A principios de los 90 entendió que había llegado el momento de hablar. Promoviendo desde entonces iniciativas contra la discriminación y el racismo, senadora vitalicia de la República Italiana hoy, a los 89 años, la intolerancia que la acechó de chica la obliga desde el jueves a vivir con custodia, víctima de 200 mensajes de odio por día. “Judía, te detesto”, es el que más se repite, y Forza Nuevo, un importante grupo fascista, uno de sus enemigos más encarnizados. Una propuesta del Senado para crear una comisión con su nombre contra el odio y la discriminación racial obtuvo 151 votos a favor y 98 abstenciones de la derecha.

Del altruismo de Dina a la intolerancia que hace blanco en Segré. ¿Quién ganará la partida?Sobreviviente de los campos nazis Elie Wiesel escribió: “No es la muerte lo que me asusta, sino la imposibilidad de dar sentido a mi pasado”. De algo de eso se trata.


Por Silvia Fesquet

Espacio Publicitario
 
 

Comentarios (0)add
Escribir comentario
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento, fuera de contexto o no relacionado con la nota en cuestión, será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
corto | largo

busy
Radio Uno En VIVO!!!!

VIDEOS

You need Flash player 6+ and JavaScript enabled to view this video.


Edición Hojeable